La tarde del pasado viernes 22 de setiembre, amigos, compañeros y familia de JAVIER NUÑEZ, nos juntamos en el gremio para CELEBRAR SU MEMORIA, en el primer aniversario de su fallecimiento.

Para quienes no lo conocieron (“cosa que dudo”) Javier fue docente  y trabajador social.   En el Poder Judicial llevaba sólo 4 años,  desempeñándose como perito en las Asesorías de Incapaces. Pero su recorrido por La Matanza fue muy vasto,  trabajando en ONGs  y  en  dependencias estatales vinculadas a las problemáticas sociales de niñ@s y adolescentes.  Sin olvidarnos de su paso por la UNLAM, en la formación de nuevos profesionales de Trabajo Social.

Pero lo particular que aconteció en este aniversario,  fue la posibilidad de RECREAR un escenario y un modo de estar que le eran propios, que reflejaban su peculiaridad.  Fue una evocación viva,  construida con palabras… música… baile… canciones….emociones.

Y así, en una suerte de Fogón sin brasas,  el recuerdo de  anécdotas de su vida cotidiana pincelaron  su figura…  el cantar y bailar de las chacareras nos reunió en su pasión por el folklore…  la lectura de fragmentos de Paulo Freire y de Eduardo Galeano nos ayudaron a descubrirlo en esas líneas y a reafirmarnos en la MEMORIA, como un acto necesario de justicia.

El recuerdo conmovido y  el quiebre de la voz,  se mezcló con la risa y la algarabía.  Pudimos experimentar que eso que sucedía nos hacía bien a nosotr@s mismos, porque  siempre son dolorosas las pérdidas,  pero sabemos que al dolor también se lo puede perder, cuando se lo transforma en CELEBRACIÓN.

En la tarde del pasado viernes, pintó el mate, la empanada,  el bizcochito… Pintaron  la guitarra, la percusión y los aplausos…  Nos fuimos alegres, conmovidos, agradecidos, sintiendo que Javier nos había convocado a una práctica que para él era vital:  ser alegres,  comunicarnos, acompañarnos  y compartir  !! 

Gracias a tod@s los que fueron parte, y gracias a nuestra casa gremial que abrió sus puertas con generosidad para facilitar el encuentro.

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