El 8M paramos, nos paramos.

El próximo 8 de marzo volvemos a mover la tierra de su eje. Desde las raíces profundas de nuestros territorios hasta los edificios de las corporaciones, vamos a quebrar las estructuras que nos atan. El 8M #NOSOTRAS PARAMOS, NOS PARAMOS. Mujeres, lesbianas, travestis y trans estamos organizadas y volvemos a tomar las calles el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Si nos paramos todas, la tierra se mueve.

Las trabajadoras, entre ellas las más pobres, las migrantes, las viejas, las más jóvenes, las adolescentes, las negras, las refugiadas, las estudiantes, las presas políticas, las criminalizadas, las madres, las mujeres con diversidad funcional, las amas de casa, las empleadas domésticas, las cuidadoras, las trabajadoras sexuales, las jubiladas, las pensionadas, las docentes, las enfermeras, las médicas, las trabajadoras del Estado, las tabajadoras judiciales de la Pcia. De Bs As. las de la economía popular, las luchadoras populares, las sindicalistas, las desocupadas, las precarizadas, las desaparecidas, las artistas, las taxistas, las plomeras y un largo etcétera de mujeres diversas: #NosParamos desde Alaska hasta la Patagonia.

Nos paramos porque 14 de los 25 países del mundo con las tasas más elevadas de femicidio están en América Latina y el Caribe. Los Estados no elaboran estadísticas completas y confiables que nos permitan tener dimensión del problema pero tenemos la certeza de que el número de femicidios está en ascenso. Tampoco hay políticas públicas serias, creativas, novedosas de prevención e intervención que estén pensando cómo actuar en estos casos, como acompañar a las amigas y a la comunidad que se quiebra tras el femicidio de una piba. En Argentina hay una menos cada 30 horas y se han cuadruplicado los femicidios de pibas jóvenes entre 16 y 20 años, y triplicado los asesinatos de víctimas de entre 11 a 15.

Paramos por las lesbianas y travestis asesinadas.

Paramos por las que están desaparecidas. Sólo en Argentina 3.228 niñas, adolescentes y mujeres adultas desaparecidas, según los últimos datos oficiales. Si separamos esa cantidad por edades, el grupo con más desapariciones es el que está formado por chicas de entre 12 y 18 años.

 Nos paramos por las muertas y las presas por aborto. El 95% de los abortos en Latinoamérica y el Caribe son clandestinos e inseguros debido a las leyes restrictivas para interrumpir aquellos embarazos que no son deseados o son productos de violaciones. Nos paramos para reclamar el derecho al aborto libre y para que no se obligue a ninguna persona a una maternidad forzada.

Las trabajadoras judiciales matanceras  vamos a la marcha

Secretaria de Genero

 

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